Visites

dimecres, 30 de novembre del 2011

Una excusa más...



Me basta cualquier excusa
para robar-le segundos al reloj.
Círculo insaciable, en su infinito baile,
arrastrándome hacía la extraña tierra,
de las realidades soñadas.

Discurre el Tiempo, señor de los relojes
marcando con sus agujas, los instantes.
Caprichosa la casualidad que me dujo
hacia ti, malquerida la causalidad.

Puesto, aún que robando segundos,
no son sino instantes de sueño
e instintos de sentir-te a mi lado
todo lo que de ésta tierra deseo.

A tí, Sergio.